Logo, Gobierno ColombiaLogo, Marca País
Logo, Biblioteca virtual para ciegos de colombia
Acceder

Listar por Materia "Literatura norteamericana"

Mostrando ítems 1 al 20 de 53

Resultados de la búsqueda

Lista de resultados

  • Portada no disponible

    Los 10 secretos de la abundante felicidad 

    Jackson, Adam J

    Abundancia de Felicidad no es sólo librarse de la depresión y del dolor, sino que más bien consiste en una sensación de alegría, de contento y de maravillado asombro ante la vida. (Tomado de: http://www.casadellibro.com/libro-los-10-secretos-de-la-abundante-felicidad/9788478082049/552073 ) (Fecha de reseña: 10/11/2015

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El agente traidor 

    Eaton, George L.

    Empezaron los sucesos en la población de Westover, en el norte de Michigan. Aquel miércoles, por la tarde, llovía a torrentes, y el pequeño edificio de una planta y de una sola estancia, dedicado a estafeta de correos, estaba desierto de clientes. El viejo Patrón Murdock, jefe de correos, de cabellos canos, estaba sentado en la parte posterior, en un sillón de mimbre bastante estropeado. Tenía cerrados sus hundidos ojos y las gafas apoyadas hacia la mitad de su larga nariz. Perezosamente escuchaba el tamborileo de la lluvia, sobre el tejado de plancha de cinc y extendió sus piernas, envaradas por la edad, hacia el calorífero de petróleo, que estaba ardiendo, y luego bostezó. Sobre la estufa había puesto un escalfador a fin de calentar el agua para el té de la tarde, y del pitorro salía un continuado chorro de vapor. Empezaba a gorgotear suavemente el agua cuando el viejo Patrón oyó que la puerta de la calle se abría y se cerraba en seguida. Dio un suspiro, guiñó los cansados ojos azules y, con algún esfuerzo, se puso en pie.Vio a un hombre de estrecha cintura, que entraba presuroso y se dirigía hacia la ventanilla correspondiente a la pared en que estaban los buzones. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/el-agente-traidor/42727 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Al filo de lo eterno 

    Oliver, Chad

    Chad Oliver es conocido ante todo como un escritor de ciencia-ficción antropológica. Esto no hace justicia al carácter verdadero de su obra, pero en su caso quizá sea atinado decir que existe una relación estrecha entre lo que hace y lo que escribe. Él mismo ha afirmado: "Lo que yo sea lo encontrarán en algún lugar de las páginas de mis cuentos". En el vasto campo de la ciencia-ficción muchos escritores se entregan a coloridas fantasías y especulaciones totalmente anticientíficas... lo cual evidentemente los separa de su obra. Pueden conducir un ómnibus, ser corredor de seguros o vender aspiradoras; fuera de la máquina de escribir, es posible que practiquen una ocupación cualquiera entre mil y una y que sus relatos estén a menudo a miles de años luz de los temas de sus vidas diarias. No ocurre así en el caso de Chad Oliver. A pesar de sus ambientes extraños (que pueden ser Venus, Capella V o una tierra futura), escribe acerca de lo que conoce. Sus personajes son seres humanos y sus narraciones están a menudo arraigadas en las relaciones mutuas entre el hombre y sus culturas. Las culturas que crea en su ficción se basan en su trabajo cotidiano, pues Chad es un antropólogo cultural en actividad, afecto a explorar las derivaciones de su trabajo dentro del marco de la ciencia-ficción. "En su estudio de grupos y culturas", dice él mismo, "el término medio de los antropólogos retroceden en el tiempo. Si escriben ciencia-ficción también es posible que avancen hacia un futuro imagina

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    La atalaya 

    Lynn, Elizabeth A

    Al borde de la frontera se alza la Fortaleza de Tornor, con la Atalaya construida para prevenir una posible invasión. Pero Tornor cae en la batalla con el poderoso Col Istor, y Ryke, el comandante de la Atalaya, debe ofrecer sus servicios al cruel conquistador para salvar la vida de su joven señor. Mientras el invierno sujeta a Tornor en su puño helado, Ryke recibe la ayuda de dos guerreros misteriosos con quienes logrará huir hacia el sur. Cuando por fin llega la primavera, volverá a Tornor con Errel, el heredero del trono, para continuar la lucha. Pero, mientras, el invasor ha urdido sus planes y está preparado para atacar las demás fortalezas... En LA ATALAYA se recrea un mundo fantástico en la tradición épica del género. Fantasía heroica moderna de la más alta calidad, muestra la crudeza de la guerra y las emociones involucradas en ella. (Tomado de: http://www.entrelectores.com/libros/elizabeth-a-lynn/la-atalaya-elizabeth-a-lynn ) (Fecha de reseña: 20/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Los aviones piratas 

    Eaton, George L.

    Estaban dos hombres sentados a un velador de hierro, en la acera, ante el Hotel de la Paix, de la isla de la Martinica. Tras ellos, en el centro de la plaza, se erguía la estatua de mármol de la más famosa entre los naturales de la isla: la emperatriz Josefina. Rodeada de magníficas palmeras reales, la figura representada por la estatua parecía escuchar con tristeza y añoranza la música de la banda que tocaba a poca distancia de su pedestal. Los alegres tejados rojos y las celosías pintadas de verde de las casas circundantes, en la amplia plaza, formaban un fondo muy adecuado para los indígenas vestidos de vivos colores, que circulaban por entre los senderos del jardín de la plaza. Las risas suaves y musicales de las mujeres parecían ser el contrapunto del ruido leve que hacían al oscilar sus largos pendientes. El cielo, de intenso azul, el mar, casi de color violeta, las palmeras que se mecían al viento y aun el mismo ambiente parecía proclamar que corría la primavera en Fort de France. Algunas muchachas de tez casi cobriza reían y lanzaban miradas a sus morenos compañeros. Era la época de la diversión y del amor. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/los-aviones-piratas/42724) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    La bala de plata 

    Eaton, George L.

    El barón Igor Michaeloff era un hombre misterioso, que iba de un lado a otro del mundo, vendiendo la muerte. Era un maestro en la intriga internacional, un asesino endurecido, un supercriminal y un promotor de guerras. Vendía armas, equipos y municiones, y hacia cuanto estaba en su mano para que el mundo se convirtiese en arsenal bélico y en inmenso matadero. Dedicábase, en su oficio, a venderlo todo, desde la más pequeña bala hasta el mayor barco de guerra conocido; desde un cilindro de gas venenoso o asfixiante, hasta una escuadrilla de aviones. Y la tupida y enmarañada red de sus relaciones le permitía cumplimentar cualquier pedido, por grande que fuese. Durante muchos años llevó a cabo su tráfico en extremo lucrativo, y gozó del mayor respeto de la ciega humanidad. Sus grandes triunfos los obtuvo en la Guerra Mundial y también después de ella. Apenas se había secado la tinta en las firmas de los tratados de paz, cuando empezó otra vez sus campañas de venta, apoyándose en los temores, en las rivalidades y en los odios internacionales, hasta el punto de que las naciones, ingenuas, débiles y cansadas de guerra, empezaron a armarse de nuevo. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/la-bala-de-plata/42297 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Bane y la perdición de los sith 

    Anderson, Kevin J

    Surcaba el espacio interplanetario, dirigiéndose hacia Dxun, donde Bane esperaba encontrar un nuevo futuro para los Sith. “Ahora estáis todos muertos, y al fin puedo reconstruir a los Sith de la manera adecuada.” La leprosa y verde luna caía directamente en su círculo de navegación. Aunque presionada y machacada por las tensiones mareales, Dxun estaba poblada de vegetación; estaba cubierta de una cancerosa cubierta de formas de vida salvaje, intrincadas junglas infestadas por criaturas depredadoras más terroríficas de lo que cualquier Caballero Jedi pudiera imaginar. Bane había oído hablar sobre la larga historia del lado oscuro en la luna, y esperaba encontrar un lugar de refugio allí, en Dxun. Al mirar junto a él, vio que el espectro de Lord Qordis se había desvanecido. Suspiró aliviado al empezar a descender hacia el pozo gravitatorio de la luna salvaje, preguntándose dónde encontraría un lugar de aterrizaje seguro en la pesadilla de follaje de allí abajo. Su alivio había venido demasiado pronto. “¡No quedarás impune… (Tomado de: http://es.scribd.com/doc/277671721/059A-Kevin-J-Anderson-Bane-y-la-Perdicion-de-los-Sith-pdf#scribd ) (Fecha de reseña: 26/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Una boda de escándalo 

    Samantha, James

    Una Boda de Escándalo de Samantha James nos cuenta la historia de la rebelde e ingenua Lady Victoria Carlton, hija del Marqués de Norcastle, quien debe responsabilizarse por sus acciones, luego de que su padre la descubriera besándose con Miles Grayson Conde de Stonehurst. Todo comenzó cuando el padre de Victoria le dice que tiene hasta la medianoche de esa noche para informarle con quien se casará pues ya no puede aceptar que rechace a cuanto pretendiente le presenta, Victoria molesta desea arruinar un poco su reputación para que nadie se quiera casar con ella y para hacerlo planea besar a un desconocido y ser descubierta por su amiga, escoge como objetivo a un hombre que está solo en el balcón y lo besa, pero no es su amiga quien la descubre sino su padre, esté obliga al hombre en cuestión a casarse con su hija ahí mismo, con lo que la boda se realiza a la medianoche, Victoria no creía que todo le saliera al revés, ahora se encuentra casada con un desconocido que la altera y del que fácilmente podría enamorarse. (Tomado de: http://ellibrerodetetsuhana.blogspot.com.co/2012/12/bodas-medianoche.html ) (Fecha de reseña: 10/11/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Caido de las alturas 

    Eaton, George L.

    A última hora de la tarde de un día de mayo de 1930, Bill Barnes apuntó la proa de su anfibio hacia un agujero que vió en las nubes, en el momento en que divisó por debajo de sus alas los alrededores de la ciudad de Miami, en la Florida. El sol, que entonces tenía el aspecto de una gran bola de oro, entonaba su canto del cisne al hundirse hacia los bosquecillos de palmitos que había al Oeste. Más abajo, las aguas de la bahía de Biscayne reflejaban los tonos amoratados y cobrizos del sol en sus danzarinas olas. Una sonrisa de niño se pintó en el rostro juvenil de Barnes, en cuanto vió el indicador del viento, situado en la parte superior de uno de los hangares del aeropuerto internacional. Inclinó ligeramente hacia atrás el poste de mando y se fijó en las sombras que jugueteaban en las aguas de la bahía y en los objetos que se movían lentamente y que no eran sino los automóviles que se dirigían a la playa. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/caido-de-las-alturas/42728 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El camino sangriento 

    Eaton, George L

    Media docena de nubecillas de polvo, que eran avestruces corriendo, huían ante la caravana de lento paso. Elevábase el calor de las ardientes arenas del desierto, como de la boca de un horno de fundición. El único ruido que se oía allí era el roce de los pies de los camellos y el apagado susurro de la arena que, despacio, se dirigía hacia el Oeste, empujada por el ardoroso y seco viento. Cuando el sol se hundía hacia el mar de arena, aquel viento asfixiante se hizo más vivo, para convertirse casi en huracán. Arrojaba remolinos de arena a los cortados labios y a los agrietados rostros de los dos hombres que conducían aquella larga fila de camellos de carga, que iban uno tras otro. Los beduinos, montados encima del equipaje que llevaban los camellos, se cubrieron con el albornoz las narices, inclinaron hacia los ojos la tela que llevaban sobre la frente a guisa de visera y dejaron una estrecha abertura, por la que podían mirar sus irritados ojos. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/el-camino-sangriento/42746 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El canto del ruiseñor 

    Constance, Obanyon

    Una serie de malentendidos sobre la paternidad de una recién nacida une los destinos de un hombre y una mujer. Dulce acude al duque de Ravensworth para exigirle que reconozca a la niña, hija de su hermana, quien poco antes de morir en el parto revela la identidad del padre de la criatura. El duque, perplejo, se declara inocente y aclara los hechos. A la vez, la frescura y sencillez de Dulce hacen mella en su corazón. Pero ciertos miembros de su familia, movidos por el interés, tratarán de separarlos. (Tomado de: http://www.entrelectores.com/libros/constance-obanyon/el-canto-del-ruisenor-constance-obanyon ) (Fecha de reseña: 20/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Cielo rojo llama azul 

    Cunningham, Elaine

    Jagged Fel, de catorce años, hijo del barón Soontir Fel, crece entre los chiss en las Regiones Desconocidas. Ahora, es hora de que demuestre su valentia. (Tomado de: http://universostarwars.mforos.com/1327619/10715806-cielo-rojo-llama-azul-relato/ ) (Fecha de reseña: 26/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El círculo llameante 

    Eaton, George L.

    Como siempre Broadway estaba atestado de gente y un clamor incesante llenaba la húmeda noche de octubre. Multicolores coches se esforzaban en atravesar el tráfico congestionado. Sonaban bocinas y las radios, y las orquestas de los bares lanzaban al aire los compases de las canciones populares. Policías sudorosos y, al parecer, disgustados, dirigían de un modo monótono las oleadas de transeúntes a través de las turbulentas avenidas. En torno del edificio del Times movíase la cinta eléctrica, que proyectaba las últimas noticias. Las multitudes llenaban las aceras de los cuatro lados para enterarse de que, nuevamente, la Muerte había herido en el campo de aviación. “Tercera víctima de la muerte verde en el campo de Parker. Mecánico del avión alemán participante, fatalmente atacado de extraña enfermedad. La carrera empieza mañana al amanecer” (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/el-circulo-llameante/42273 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Conspiración en el trópico 

    Eaton, George L.

    En las sombras de las estrechas calles parecían hallarse al acecho la muerte violenta y el asesinato; y también se pudiera creerlas agazapadas en las oscuras y míseras casas de aquel barrio, situado en el extremo norte de Central Park, conocido con el nombre de barrio español. Allí, los descendientes de la sangre pura castellana se mezclaban con portugueses, mulatos, con mestizos de las Antillas y con otras variedades de hombres y mujeres cuyo color de piel iba desde el negro azabache o del amarillo, hasta los tipos casi completamente blancos, y aun a los ejemplares rubios y rosados del anglosajón. Aquella era una especie de olla en que se mezclaban todos los habitantes de las Antillas con americanos. Codeábanse en aquel lugar la intriga, la traición, la lealtad y la valentía. Y allí todos no pretendían otra cosa que vivir de acuerdo con sus costumbres o sus ideales. En una de las más estrechas y oscuras calles de aquel barrio se hallaban dos hombres en la sucia puerta de una casa de ladrillos, iluminada por los leves resplandores proyectados por una ennegrecida bombilla eléctrica. Ambos eran jóvenes, tenían blanquísimas dentaduras y vestían con elegancia. Sus negros ojos aparecían risueños y llenos del atrevimiento propio de la juventud. En respuesta a su llamada, abrióse un ventanillo en la puerta maciza y sucia. Por un momento un ojo los observó receloso; luego la puerta se abrió en silencio y se cerró después de darlos paso, con un fuerte chirrido de los goznes. Un sujet

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    Las cumbres de la cordillera 

    Eaton, George L

    Bill Barnes estiró sus poderosos brazos y se pasó la mano alisando el espeso pelo rubio revuelto. Empujó atrás los zapatones color canela y se incorporó en la silla sobre la que estiraba su espalda. Su curtida cara bronceada se contrajo en una forzada mueca. -Esto -dijo el joven Sandy Sanders, el juvenil as de la escuadrilla de notables aviadores- es lo que hace que la vida valga la pena. (Tomado de: http://www.worldcat.org/title/-cumbres-de-la-cordillera/oclc/651355989) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El demonio de la perversidad 

    Edgar Allan Poe

    El argumento se desarrolla en la segunda parte del relato, puesto que éste, al igual que otros cuentos de Poe, se inicia con un pequeño ensayo sobre el asunto. A grandes rasgos, trata de un hombre que asesina a otro con objeto de heredar su riqueza. El crimen, así como su planificación, no están descritos con detalle, al revés, por ejemplo, que en El corazón delator. Se sabe que el narrador ha matado al otro hombre usando una vela que emite emanaciones tóxicas, sorprendiendo a la víctima en su poca ventilada habitación mientras lee en la cama. Al no quedar pruebas de ello, la muerte es atribuida a causas naturales. La relación entre verdugo y víctima tampoco es revelada, a pesar de recibir aquél la herencia. El personaje permanece libre de sospechas durante muchos años, durante los cuales se repite a sí mismo continuamente que está a salvo. Un día, llega a decirse que seguirá a salvo a menos que sea tan estúpido como para confesar abiertamente su crimen. En ese momento comienza a obsesionarse con la posibilidad de confesar, hasta que, asaltado por el "demonio de la perversidad", poco a poco va perdiendo la cabeza, echa a correr por las calles y en un momento determinado se produce la confesión del crimen entre la gente «con una articulación clara, pero con marcado énfasis y apasionada prisa». Rápidamente es encarcelado y condenado a muerte. (Tomado de: https://es.wikipedia.org/wiki/El_demonio_de_la_perversidad ) (Fecha de reseña: 23/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El diablo en el campanario 

    Edgar Allan Poe

    Todos saben de una manera vaga que el lugar más bello del mundo es —o era, desgraciadamente— el pueblo holandés de Vondervotteimittiss. Sin embargo, como se encuentra a cierta distancia de todas las grandes vías, en una situación por decirlo así extraordinaria, probablemente lo haya visitado un corto número de mis lectores. Por esta razón considero oportuno, para entretenimiento de aquellos que no hayan podido hacerlo, entrar en algunos pormenores con respecto a él. Y esto es realmente tanto más necesario cuanto que si me propongo relatar los calamitosos acontecimientos ocurridos últimamente dentro de sus límites, es sólo con la esperanza de conquistar para sus habitantes la simpatía popular. Ninguno de quienes me conocen dudar de que el deber que me impongo no sea ejecutado con toda la habilidad de que soy capaz, con esa rigurosa imparcialidad, escrupulosa comprobación de los hechos y a ardua confrontación de autoridades, que deben distinguir siempre a aquel que aspira al título de historiador. (Tomado de: http://www.casadellibro.com/ebook-el-diablo-en-el-campanario-ebook/9781507731529/2505963 ) (Fecha de reseña: 23/12/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    El dirigible desaparecido 

    Eaton, George L.

    Eran las once de la mañana; Goreli, en la Siberia del Norte, era una extensión ilimitada de nieve deslumbradora. El cielo parecía una enorme cúpula de color azul claro, en la que resplandecía un sol frío. El termómetro señalaba 36º bajo cero. El dirigible “Estrella del Norte” se elevó lentamente a quinientos metros desde el hangar cubierto de nieve. Su casco, en forma de cigarro, resplandecía a la luz del sol. La pequeña tripulación de tierra tenía los ojos fijos en las alturas. Cleon Muskett, el comandante del dirigible, se asomó por una ventana de la cámara y, a gritos, dio la orden de soltar. Su boca proyectó un vapor blanquecino y las palabras que pronunció fueron transmitidas a tierra por el aire acelerado a causa de la agitación producida por los cuatro motores del aparato. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/el-dirigible-desaparecido/42269 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    La escuadrilla de la tormenta 

    Eaton, George L.

    El monoplano de alas bajas, con sus luces de navegación extinguidas, voló sobre Washington a las dos de la madrugada. Una constante llovizna caía tamizada de un techo de espesas nubes. Las luces de la capital se vislumbraban confusas, perdiéndose hacia retaguardia, borradas por las tinieblas de aquella noche de impenetrable oscuridad. El monoplano volaba veloz, rumbo al Oeste, en un vacío sin límites. Dos hombres ocupaban la pequeña carlinga. La luz indirecta del cuadro de instrumentos mostraba sus rostros como manchas blancas en la oscuridad. Permanecían silenciosos. Unos diez minutos escasos les separaban de Washington, cuando el piloto se inclinó, dirigiendo la mirada hacia el cuadro de instrumentos. Medio se volvió en su asiento después de examinarlos. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/la-escuadrilla-de-la-tormenta/42271) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)

  • Portada no disponible

    La escuadrilla del arco iris 

    Eaton, George L.

    Cuenta la Historia que el día 17 del mes de abril del año de gracia de 1610, el osado navegante inglés Henry Hudson se despidió de la alegre ciudad de Londres y emprendió la peligrosa aventura de buscar una ruta comercial nueva y más corta que condujera a los mercados de Oriente. Hudson puso rumbo al Norte y al Oeste, por aguas inexploradas. Le acompañó una tripulación compuesta de viejos lobos de mar, ladrones y asesinos secuestrados en los tugurios del puerto y en las tabernas. ¡Extraña banda de hombres desesperados que acometían extraña desesperada empresa! Pero el más extraño de todos era aquél de quien la Historia no dice una palabra, el solitario pasajero del «Discovery». Era el pasajero en cuestión una caricatura de hombre, un encorvado y pellejudo, viejo y arrugado, de ojos hundidos, que parecían ascuas, y de extrañas costumbres: Levequé, el alquimista. Un místico adiestrado en la química de la Edad Media, eterno buscador de la piedra filosofal; del infalible solvente, el alkahest; de la panacea universal, remedio de todos los males; y del elixir de larga vida. Hombre de sombras y de cosas nada naturales era aquel Levequé. (Tomado de: http://www.compartelibros.com/libro/la-escuadrilla-del-arco-iris/42552 ) (Fecha de reseña: 05/10/2015)

    Formato: DOCX (Word 2010 o superior)