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Listar por Materia "Cuentos italianos"

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    Alibech 

    Boccaccio, Giovanni, 1313-1375

    Vivía en otro tiempo en un pueblo de Berbería un hombre sumamente rico, que tenía, además de otros hijos, una niña joven, linda, muy agradable y mansa como un cordero. Llamábase Alibech, y era la delicia de su familia. Tomado de: http://www.cuentosinfin.com/alibech-o-la-nueva-conversa-2/ Fecha de reseña: 21/11/2016

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    Las ciudades invisibles : presentación 

    Calvino, Italo, 1923-1985

    Las ciudades invisibles se presentan como una serie de relatos de viaje que Marco Polo hace a Kublai Kan, emperador de los tártaros... A este emperador melancólico que ha comprendido que su ilimitado poder poco cuenta en un mundo que marcha hacia la ruina, un viajero imaginario le habla de ciudades imposibles, por ejemplo una ciudad microscópica que va ensanchándose y termina formada por muchas ciudades concéntricas en expansión, una ciudad telaraña suspendida sobre un abismo, o una ciudad bidimensional como Moriana... Creo que lo que el libro evoca no es sólo una idea atemporal de la ciudad, sino que desarrolla, de manera unas veces implícita y otras explícita, una discusión sobre la ciudad moderna... Creo haber escrito algo como un último poema de amor a las ciudades, cuando es cada vez más difícil vivirlas como ciudades. Italo Calvino Tomado de: http://www.casadellibro.com/libro-las-ciudades-invisibles/9788478444151/623250 Fecha de reseña: 0906/2016

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    Cuentos fantásticos del XIX 

    Calvino, Italo, 1923-1985

    Para Calvino, «el cuento fantástico es uno de los productos más característicos de la narrativa del siglo XIX y, para nosotros, uno de los más significativos, pues es el que más nos dice sobre la interioridad del individuo y de la simbología colectiva. Para nuestra sensibilidad de hoy, el elemento sobrenatural en el centro de estas historias aparece siempre cargado de sentido, como la rebelión de lo inconsciente, de lo reprimido, de lo olvidado, de lo alejado de nuestra atención racional. En esto se ve la modernidad de lo fantástico, la razón de su triunfal retorno en nuestra época». El gran escritor italiano ha dividido su antología en dos partes, que ordenan la sucesión cronológica de los relatos en dos clasificaciones estilísticas. La primera, Lo fantástico visionario, reúne a una cuidada nómina de autores -Potocki, Eichendorff, Hoffman, W. Scott, Balzac, Chasles, Nerval, Hawthorne, Gógol, Gautier, Mérimée y Le Fanu- cuyos cuentos tienen en común, bajo la descripción de un mundo encantado o infernal, una poderosa sugestión visual. La segunda, Lo fantástico cotidiano, compuesta por narraciones más abstractas y mentales, más psicológicas, congrega a escritores tan variados y significativos como Poe, Andersen, Dickens, Turguéniev, Leskov, Villiers de l_x005F_x0092_Isle-Adam, Maupassant, Vernon Lee, Bierce, Lorrain, Stevenson, H. James, Kipling y H. G. Wells. Esta nueva edición de Cuentos fantásticos del XIX reúne por primera vez en un solo volumen todos los relatos seleccionados y prolog

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    Le mie prigioni 

    Pellico, Silvio, 1789-1854

    Il venerdì 13 ottobre 1820 fui arrestato a Milano, e condotto a Santa Margherita. Erano le tre pomeridiane. Mi si fece un lungo interrogatorio per tutto quel giorno e per altri ancora. Ma di ciò non dirò nulla. Simile ad un amante maltrattato dalla sue bella, e dignitosamente risoluto di tenerle broncio, lascio la politica ov’ella sta, e parlo d’altro. Alle nove della sera di quel povero venerdì, l’attuario mi consegnò al custode, e questi, condottomi nella stanza a me destinata, si fece da me rimettere con gentile invito, per restituirmeli a tempo debito, orologio, denaro, e ogni altra cosa ch’io avessi in tasca, e m’augurò rispettosamente la buona notte. «Fermatevi, caro voi;» gli dissi «oggi non ho pranzato; fatemi portare qualche cosa.» «Subito, la locanda è qui vicina; e sentirà, signore, che buon vino!» «Vino, non ne bevo.» A questa risposta, il signor Angiolino mi guardò spaventato, e sperando ch’io scherzassi. I custodi di carceri che tengono bettola, inorridiscono d’un prigioniero astemio. «Non ne bevo, davvero.» «M’incresce per lei; patirà al doppio la solitudine…» Tomado de: http://www.orlandofurioso.com/i-grandi-classici/478/le-mie-prigioni-di-silvio-pellico/#sthash.SW6QyG3R.dpuf Fecha de reseña: 18/07/2016

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    Meter el diablo en el infierno 

    Boccaccio, Giovanni, 1313-1375

    En la ciudad de Cafsa, en Berbería, hubo hace tiempo un hombre riquísimo que, entre otros hijos, tenía una hijita hermosa y donosa cuyo nombre era Alibech; la cual, no siendo cristiana y oyendo a muchos cristianos que en la ciudad había alabar mucho la fe cristiana y el servicio de Dios, un día preguntó a uno de ellos en qué materia y con menos impedimentos pudiese servir a Dios. Tomado del texto original Fecha de reseña: 14/12/2016

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